Café Oro: un legado con aroma a café

Esta mañana, como todos los días, tomé café. Pero hoy lo hice en Lares, donde tuve el privilegio de conocer de cerca la historia de Café Oro de Puerto Rico: una empresa familiar que ha convertido su amor por el café en un legado.
La experiencia de San Juan a Lares comenzó en la guagua, con buena música, excelente compañía, fuimos un grupo con muchas ganas de café. Nos recibieron con atención desde el primer momento y ya Marilí nos había adelantado lo que viviríamos: un recorrido por el proceso del café y la presentación de una edición especial.
Al llegar, José Luis Torres Orta, “Chelo”, tercera generación de la familia, y Mariluz Pérez, encargada de mercadeo, nos dieron la bienvenida. Antes de comenzar el recorrido, nos invitaron a escoger nuestro café en el coffee shop, al que regresaríamos más tarde para almorzar.
Me encantó ese detalle: primero, una cafecito para recibirnos; después, la historia que le dio aún más valor al recorrido.
Tres generaciones en cada grano
Chelo habla del café como quien habla de su casa. Compartió con pasión lo que ha aprendido de su padre y lo que significa continuar un legado que comenzó hace más de 50 años, cuando su abuelo, Ángel J. Torres, “Don Guty”, sembraba y producía café en las montañas de Lares.
En 1997, su hijo José Luis Torres Olivencia se unió al negocio e integró la torrefacción. En 2013 nació oficialmente la marca Café Oro de Puerto Rico. Hoy la familia participa en cada etapa: desde el vivero y la finca, donde la cosecha se hace a mano, hasta el beneficiado, la torrefacción y la distribución. Nos explicaron cómo integran la tecnología al proceso sin perder algo que ninguna máquina puede aportar: el conocimiento transmitido de una generación a otra.
Cultura que sigue brillando
El motivo de nuestro encuentro fue la presentación de “Cultura que Brilla”, una edición especial creada junto al artista y tatuador puertorriqueño Juan Salgado. La colección reúne tres latas para coleccionar, cada una diseñada como un pequeño lienzo que cuenta una historia de Puerto Rico. Nuestra Naturaleza destaca al coquí, el mar y nuestra fauna. Atardecer de Plena se inspira en los atardeceres del Viejo San Juan, la bomba, la plena y las fiestas de la calle; su tono dorado atrae la mirada de inmediato. Las Tres Generaciones honra al caficultor, sus manos y la trayectoria de la familia.
Esta última es la favorita de Salgado. El artista nos contó que visitó las instalaciones antes de comenzar a crear y que allí encontró inspiración. También confesó que la operación era mucho más grande de lo que imaginaba. Al escucharlo, recordé las palabras de Chelo: “Puerto Rico es pequeño en tamaño, pero inmenso en talento”.
Definitivamente la hospitalidad brilla en Lares y sabe a café.
En Café Oro de Puerto Rico, encontré una familia agradecida de abrir sus puertas y compartir todo lo que ocurre antes de que disfrutemos una taza de café. Nos recibieron con atención, nos guiaron por su historia y nos hicieron sentir parte de ella por unas horas.
El nuevo empaque cuenta la historia. Conocer a la familia que mantiene vivo este legado fue profundamente inspirador.
Esta vivencia la incluyo a todo lo bueno que pasa cuando se disfruta un buena taza de café.
Gracias a Marilí de la Puebla por la invitación, por su atención desde el primer momento y por cuidar cada detalle de esta experiencia. Y gracias a la familia Torres y al equipo de Café Oro por abrirnos sus puertas con tanto cariño.